viernes, 6 de mayo de 2011

Compartiste tantos años juntos a una persona que, a pesar de todo, hasta de su mal humor al levantarse, esa persona era todo para vos. Y la naturaleza te lo quita sin avisar. Te hubiese gustado pasar ese último segundo de vida con el. Es que se fue como si se hubiese dormido la siesta, que esta vez sería para siempre. Llegar a tu casa y no encontrarte para abrirnos la puerta, es una de las tantas cosas a las que estoy obligada a acostumbrarme. Es verdad, ya no estás. Pero las estrellas ahora guardan un secreto y es que, te acompañan hasta la eternidad. Y es que la noche en que te fuiste, miré hacia arriba y una nueva estrella brilla en el cielo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario